
El USDJPY comienza la semana con debilidad y cae por quinto día consecutivo hasta su nivel más bajo desde principios de enero. La última caída del par podría estar vinculada al ánimo de aversión al riesgo del mercado y a la preocupación por nuevas subidas de tasas del Banco de Japón (BoJ), frente a la reciente expectativa de que la Reserva Federal de EE. UU. (Fed) necesite aplicar más recortes de tasas. También mantiene optimistas a los bajistas la clara ruptura a la baja de una línea de soporte ascendente que se remonta a enero de 2023.
Con esto, los bajistas del USDJPY tienen el control total y podrían llevar al par más abajo, hacia el mínimo de finales de 2023, cerca de 140.25, seguido rápidamente por el nivel de 140.00. Sin embargo, el RSI (14) en zona de sobreventa y el retroceso de Fibonacci del 61.8% del avance del par entre enero de 2023 y julio de 2024, cerca de 140.40, podrían frenar nuevas caídas. Si el par cae por debajo de 140.00, no se puede descartar un descenso hacia el mínimo de julio de 2023, cerca de 137.20.
Mientras tanto, el rebote correctivo del USDJPY necesita confirmación en el nivel de Fibonacci del 50%, en 144.55. Después, los mínimos registrados en febrero y marzo de este año, cerca de 145.90 y 146.50, respectivamente, precederán a la antigua zona de soporte, ahora convertida en resistencia, en torno a 148.60, que pondrá a prueba a los compradores del par. Sin embargo, cabe señalar que solo será posible descartar las señales bajistas más recientes si la cotización logra mantenerse por encima del obstáculo que representa la SMA de 200 períodos, en 151.60.
En general, el par USDJPY se adentró en la tendencia bajista, pero el camino a la baja todavía es largo y accidentado.