
El USDJPY defiende una tendencia alcista de dos semanas dentro de un canal ascendente establecido desde principios de marzo. Así, el par del yen se mantiene cerca del límite superior de dicho canal y recientemente ha oscilado entre la SMA de 21 días y una línea de resistencia vigente desde hace un mes. Cabe señalar que el RSI (14) sugiere un agotamiento del impulso alcista, mientras que el MACD tampoco muestra un impulso direccional. Por ello, parece inminente un retroceso hacia el nivel de la SMA de 21 días, en torno a 146,55. El retroceso de Fibonacci del 78,6 % de la caída de octubre de 2022 a enero de 2023 refuerza el soporte que ofrece dicha SMA. Si el par del yen cae por debajo de 146,55, el máximo de julio, en 144,90, y el nivel de retroceso de Fibonacci del 61,8 %, en 142,55, podrían poner a prueba a los bajistas antes de que estos intenten superar los soportes clave: la SMA de 100 días y la línea inferior del canal mencionado, situadas en torno a 141,80 y 141,40, respectivamente.
Mientras tanto, una línea de tendencia ascendente trazada desde mediados de agosto, cerca de 148,80, frena una recuperación inmediata del USDJPY, antes de la línea superior del canal alcista, situada actualmente cerca de 149,80. Después, los niveles de 150,00, una referencia psicológica, y 150,30 podrían poner a prueba a los compradores del par del yen. Si este par, considerado un barómetro del apetito por el riesgo, se mantiene firme por encima de 150,30, no se puede descartar un avance que ponga a prueba el máximo anual anterior, situado en torno a 152,00.
En resumen, los compradores del USDJPY mantienen el control al comienzo de la semana de la Fed, aunque el feriado nacional de Japón y el débil impulso alcista han puesto a prueba a los alcistas últimamente.